Prólogo - BaGua Sangriento
Esa noche la luna brillaba excepcionalmente y una capa de nubes rojas la cubría, originalmente deberían hacer ver a la luna elegante, pero esa noche la hacía lucir raramente siniestra y misteriosa. Incluso el aire también parecía oler levemente a sangre. Eran las dos de la madrugada y la noche era inusualmente silenciosa, sólo se oía el ruido de las hojas de los árboles al soplar la brisa, sin que hubiera nadie que prestara atención a lo raro que era esa noche.
En una habitación iluminada, todo tipo de herramientas quirúrgicas estaban disponibles, sin embargo, ésta no era una habitación de cirugía ordinaria.


